Bienvenidos a Hoja Uno

Te contamos cómo llegamos a crear Hoja Uno. Porque, así como no alcanza con conocer el abecedario para escribir un buen discurso, tampoco alcanza con dominar el Excel, u otro programa que usemos, para desarrollar buenas planillas de cálculo. 

En el equipo de Hoja Uno llevamos más de 20 años asesorando empresas en temas de planeamiento y dando clases en cursos de posgrado. Ambas actividades nos permitieron ver y analizar múltiples planillas de cálculo en uso en diversas organizaciones y evaluar planillas elaboradas por los alumnos en los trabajos prácticos. Vimos así que no siempre las planillas cumplen con los requisitos básicos necesarios para ayudar a tomar buenas decisiones. Si le sumamos la necesidad de reprocesos y recálculos, el costo de no tener una buena planilla es aún más alto.

Eso nos llevó, hace ya varios años, a empezar a dictar cursos sobre diseño de planillas de cálculo ágiles y eficientes, en empresas, en la Universidad del Cema y a grupos de usuarios ávidos por nuevos conocimientos. Al principio cuesta entender de qué se tratan estos cursos, porque automáticamente se piensa en cursos de Excel. Sin embargo, se necesita mucho más que el dominio del Excel para armar una buena planilla de cálculo.

Si bien nos gusta compartir con los alumnos algunos atajos y prestaciones que simplifican el armado de planillas, nuestro principal foco es enseñar a diseñar bien las planillas desde el momento cero con el objetivo de que sean unas buenas aliadas en la toma de decisiones.

Pensemos un poco: ¿cómo aprendimos a usar las planillas de cálculo? La mayoría de nosotros es totalmente autodidacta. A lo sumo algún amigo o compañero nos enseñó algo; quizás alguien tomó un curso de Excel. Pero el Excel es sólo una herramienta, y para armar buenas planillas de cálculo se necesitan otras habilidades como método, lógica y estructura. 

Comparémoslo con escribir. Podemos tomar un curso de caligrafía, o comprar diversos elementos de escritura más o menos vistosos: marcadores, pinceles o una estilográfica de lujo. No por eso escribiremos bien. Necesitaremos que alguien (empezando por nuestra maestra de primer grado) nos haya enseñado cómo las letras arman palabras, las palabras frases y las frases textos. Si seguimos algunas reglas simples, todos podrán entender lo que nosotros escribimos. Y, si escribimos siguiendo las reglas de ortografía, además de entenderse nuestro texto será correcto.

Algo parecido ocurre cuando desarrollamos una planilla de cálculo. Las planillas contienen fórmulas, datos, tablas y gráficos, pero no todas las planillas se entienden por igual. Si las fórmulas contienen errores, si los datos no están ordenados, si los gráficos confunden en cambio de explicar, las planillas no podrán aconsejarnos bien ante una decisión de asignación de recursos, un proyecto de inversión, de financiación, compra o venta, etc. Habremos gastado tiempo sin llegar a un buen resultado.

¿Lo habías pensado alguna vez?

Es así que creamos Hoja Uno, con el objetivo de ayudar a personas y organizaciones a crear planillas de cálculo confiables, robustas y amigables que apoyen la toma de buenas decisiones. Compartiendo buenas prácticas de diseño inspiramos a las personas a trabajar con planillas de cálculo de alto vuelo que sorprenden con sus resultados.

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